Entrevista a Charles Carrera: "los compromisos que asumimos los cumplimos todos"

En nuestra línea de acercar a la ciudadanía el pensamiento y la gestión de las máximas autoridades ministeriales, charlamos con el Dr. Charles Carrea Leal, Director General de Secretaría del Ministerio del Interior ,quien nos manifestó los compromisos de gestión asumidos desde el inicio de la misma a la fecha, así como los cambios realizados, y los desafíos que hubo que encarar para lograr, por ejemplo, una ejecución histórica del rubro de inversiones de más del 96%.


¿En qué consiste el cargo de director General de Secretaría y cuáles han sido los grandes lineamientos de trabajo?
El cargo de director General de Secretaría del Ministerio del Interior es el tercero en el orden jerárquico, es como un gran gerente administrativo del inciso. Este  Ministerio es de los más grandes: tiene 33 unidades ejecutoras, y 31 mil funcionarios. Gestiona, además, el 27% del presupuesto de la Administración Central. Y como gran gerente administrativo financiero tiene que controlar y planificar para que los procesos de compra -por ejemplo- se puedan dar en los tiempos estipulados, que se pueda ejecutar el presupuesto y cumplir con las metas de gestión. Cuando solicitamos el presupuesto en el año 2010 presentamos una serie de objetivos y metas; una planificación. Lo que el director debe controlar es que eso se cumpla. Básicamente y por citar un caso, si nos comprometimos a que en el año 2011 íbamos a comprar 210 patrulleros, que a diciembre de 2011 estuvieran esos patrulleros.

¿Cuánto -efectivamente- se ha cumplido de esos compromisos de gestión?
Yo creo que hemos cumplido mucho. El presupuesto del Ministerio se distribuye en tres grandes rubros: el rubro cero, que es aquel destinado a pagar salarios; el rubro gastos de funcionamiento, que son los gastos ordinarios que tiene la administración; y el rubro inversiones, que es donde uno logra los cambios que busca. Porque si uno busca que haya una nueva tecnología entonces te van a habilitar créditos para invertir; otro busca un nuevo centro penitenciario entonces, son rubros para invertir. Y en ese rubro nosotros tenemos un promedio de ejecución -desde el año 2010- del 96,3%. Es importante el dato porque en la historia de la cartera, la ejecución promediaba el 48%. Históricamente se ejecutaba menos de la mitad del presupuesto, lo que implicaba que no se consiguieran cambios sustanciales.

Y en esta administración, ¿en qué se ha ejecutado este rubro entonces?
Por ejemplo en la construcción de nuevos establecimientos penitenciarios. A partir del año 2008 se declara la emergencia carcelaria y nosotros -desde el 2011 a la fecha- empezamos a habilitar 4992 plazas. Se invirtió mucho porque teníamos un hacinamiento estructural en el sistema penitenciario uruguayo. Existieron definiciones políticas, durante el período 1990 a 2005, que tenían una base en el determinismo coercitivo, que consistía en que para resolver los temas de seguridad había que tener penas más duras. Pero a ellos les falló (o faltó), la planificación porque tendrían que haber invertido en cárceles. Para ellos la materia penitenciaria no formaba parte de las políticas de seguridad pública, para nosotros sí. Esto hizo que cuando asumiéramos en el 2005 nos encontráramos con un hacinamiento estructural que hacía que el 72% de los reclusos volvían a reincidir. Era una verdadera universidad del crimen.

¿Y hoy en cuánto está el nivel de reincidencia?
Según los datos del INACRI este año está en un 53%. Este es uno de nuestros logros: haber puesto que la materia de la rehabilitación e inclusión de las personas privadas de libertad hace a la seguridad pública, porque si no logramos cortar ese círculo la escuela del delito continúa.

Pero además, hemos invertido en mucha tecnología. La Policía tenía un atraso administrativo -en sus formas de organizarse y gestionarse– de más de 70 años, y tecnológicamente, de más de 40 años. Entonces tuvimos que invertir -por ejemplo- en mejorar el sistema de comunicación para que fuera segura. Porque antes del 2010 todos escuchaban la radio policial, por lo que había que cambiar por un sistema nuevo y seguro.

Pero también se invirtió en equipamiento, armas...
Sí, se invirtió en armas, chalecos, equipamiento, en sistemas de protección para nuestros policías, uniformes. Hoy tenemos el uniforme asegurado todos los años. Pero además, se mejoraron los salarios. Antes del 2005 un Policía Ejecutivo ganaba 4500 pesos, hoy gana cerca de unos 21.000 pesos más la posibilidad de hacer 222 y compensaciones específicas y particulares.

Ahora, el sistema de 222 también tuvo modificaciones...
Sí, porque el modelo estaba invertido. El modelo de trabajo normal ¿cuál es?: 8 horas diarias de trabajo con la posibilidad de hacer trabajo extraordinario. Porque la lucha sindical clásica, el modelo histórico, eran 8 horas para trabajar, 8 para descansar y 8 para disfrutar con su familia. Acá estaba invertido porque el policía -para lograr el sustento familiar- tenía que trabajar 16 horas y lo principal en su cabeza era hacer las horas por los servicios 222. Lo ordinario, es decir aquellas horas que se contratan para prestar un servicio de atención a la población en tanto Policía, quedaba relegado en deterioro de la seguridad pública. Entonces hubo que trabajar en la reducción. Cuando llegamos eran 200 horas, lo máximo de horas de 222 -aunque en algunos casos había más- y hoy son 100 horas. Y nuestra intención es llegar al 2015 con 50 horas. Y obviamente sin que esto implique una pérdida de salario.

Otro aspecto lamentable de esa historia era que había policías que trabajaban 16 horas y, hasta el 2008 que se hizo la reforma jubilatoria policial, esas ocho horas extraordinarias estaban en negro, es decir que no cotizaban a la seguridad social. Hoy, y desde la reforma, el 100% del 222 está cotizando para la seguridad social. Es decir, el policía que se jubile va a recibir una mejor jubilación porque todo está tenido en cuenta.

Por otro lado también se crearon nuevas Unidades Ejecutoras. ¿Por qué fue esto?
Primero porque creímos que era necesario crear nuevas unidades con un carácter nacional y que cumplieran con parte de los cometidos nuevos porque por ejemplo se creó la Dirección General de Crimen Organizado – INTERPOL porque hay nuevas modalidades delictivas: trata de personas, lavado de activos, que implicaban una policía preparada para atender esto.

Un Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), porque era necesario gestionar la vida de las personas privadas de libertad a nivel nacional porque antes estaba la Dirección Nacional de Cárceles pero que solo gestionaba las de Montevideo, las del interior dependían de cada Jefatura departamental. De nacional tenía el nombre solamente. Lo que nosotros hicimos fue crear un sistema nacional por el cual todas las cárceles departamentales pasen al INR porque tiene que haber un sistema nacional desde donde se gestione y se dicten cuáles son las políticas de rehabilitación e inclusión y que una persona que ingresa por un delito grave en Rivera por ejemplo no quede en una cárcel local de baja seguridad y pueda ingresar por ejemplo al Penal de Libertad que es de máxima seguridad.

También era necesaria una nueva institucionalidad porque pusimos en marcha el operador penitenciario que es una figura civil, como modelo de funcionario que debe llevar adelante las políticas de rehabilitación e inclusión. Esta figura se creó en el año 1986 pero nunca se implementó. Pero lo pusimos en funcionamiento en el año 2011.

¿Cuántos operadores penitenciarios han ingresado?
Nosotros creamos 1158 cargos pero ya vamos más de 700 de ingresados. La idea es llegar al 2015 con todos los cargos cubiertos porque para todas las cárceles que van pasando a la órbita del INR estratégicamente lo estamos haciendo con estos nuevos funcionarios que se van incorporando a la gestión del nuevo modelo penitenciario nacional.

También se creó una Guardia Republicana con carácter nacional...
Sí, porque había un compromiso de crear una unidad especial que estuviera preparada para la prevención y represión del delito. Porque hay ciertos momentos de desbordes de personas que no cumplen con el principio de autoridad y para eso era necesario contar con una unidad con carácter nacional que pudiera atender estas situaciones. Y por el otro lado la Jefatura, de la que esperamos que estén más preparadas para el policiamiento comunitario, para atender situaciones de violencia de género, etc. Y lo que necesitamos es lo que tenemos, era parte del compromiso asumido en la Comisión Multipartidaria era contar con una Guardia Republicana con carácter nacional con 1500 hombres y es lo que tenemos y no necesitamos más.

Entonces ahora tenemos tres Unidades especiales que dependen directamente de la Secretaría, que es donde tienen asiento el Ministro, el Subsecretario, el Director General y el Director de la Policía Nacional. Ellas son: la Dirección General de Información e Inteligencia, la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas, y la Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e INTERPOL. La Guardia Republicana depende directamente del Ministro.

¿Por qué se generan estos cambios?
Cuando el Frente Amplio asume en el 2005 lo hizo con un programa de gobierno hecho en virtud de las necesidades de su gente. Y las necesidades de su gente en el año 2005 eran la situación económica, el trabajo, el desempleo, la emergencia social que se vivía, la salud y la educación. Y como séptimo u octavo lugar aparecía la seguridad pública. A medida que se iban solucionando muchísimos de estos problemas, empiezan a aparecer otros como prioritarios, lo que hace que en el 2008/2009 la seguridad pública se posicione como primer tema para la ciudadanía. Y por eso fue que en el 2009 presentamos un programa donde una de las prioridades de esta administración iba a ser justamente la seguridad y tenía como ejes justamente estos temas y estos cambios sustanciales.

¿Cuánto se ha cumplido de esos compromisos asumidos?
Nosotros el acuerdo multipartidario lo cumplimos todo, lo que queda es la parte legislativa que la mayoría está en proceso, pero lo que teníamos que hacer y el compromiso que asumimos en tanto Poder Ejecutivo lo cumplimos todo. Lo que pasa también es que muchas veces en la gestión de gobierno uno trabaja sobre los problemas sociales que se van dando permanentemente y se va adaptando a lo que surge en el momento. Por ejemplo nosotros ahora estamos trabajando en un programa de Ciudad Vieja y Centro seguro, con un sistema de video vigilancia por saturación de cámaras con equipos inteligentes. Ello propone un cambio radical en la forma de respuesta. Esto no estaba en nuestro plan original pero en la discusión de la gestión de gobierno surge como importante trabajar en esta línea por el tipo de delito que hay en estos barrios.

Producción: UNICOM